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Conserjía

Para quién

Da citas por WhatsApp mientras tienes las manos ocupadas

Citas por servicio y por profesional, confirmadas y recordadas por WhatsApp mientras tú sigues con quien tienes delante. Sabe cuánto dura cada servicio, no pisa dos citas y cobra la señal de las largas.

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Tijeras de peluquería

Estudio Marea

Cuenta de empresa · asistente de IA

  1. ¿Cuánto duran unas mechas con corte?

  2. Hola, soy el asistente de IA de Estudio Marea. Mechas con corte son unas dos horas y media. Tengo el martes a las 11:00 y el jueves a las 16:30. Si prefieres hablar con una persona, escribe «persona».

  3. El jueves, y si puede ser con Sara

  4. El jueves a las 16:30 Sara está libre. Para las citas de más de dos horas pedimos una señal de 20 €, que se descuenta del servicio. Te guardo la hora mientras la pagas aquí, con Bizum o tarjeta.

  5. Hecho

  6. Cita confirmada ✓ Jueves 16:30 · mechas y corte · con Sara · señal de 20 € recibida. Te la recuerdo el miércoles por la tarde. Si necesitas cambiarla, escríbeme aquí.

Conversación de ejemplo · negocio ficticio

Lo que hace en una peluquería o un centro de estética

En un salón, el WhatsApp suena cuando tienes las manos en una cabeza. «¿Cuánto duran unas mechas?», «¿tenéis algo el sábado por la mañana?», «¿puedo pasar lo del jueves al viernes?». Se contesta en el descanso o al cerrar, y para entonces una parte ya ha reservado en otro sitio. Otra parte ni siquiera insiste: quien no ve respuesta en un rato prueba con el salón de al lado, que a lo mejor sí tiene a alguien mirando el móvil.

Conserjía contesta ese WhatsApp en menos de un minuto, a cualquier hora, con la agenda real del salón delante:

  • Citas por servicio y por profesional. Un corte no dura lo mismo que unas mechas o una limpieza facial. El asistente lo sabe y solo ofrece huecos donde cabe el servicio entero con la persona que el cliente quiere. Sin dobles citas ni solapes.
  • Confirmación en el mismo chat. Día, hora, servicio y quién lo hace, en un mensaje que el cliente encuentra cuando lo busca la víspera.
  • Recordatorio con respuesta. La víspera, con la opción de confirmar, cambiar o cancelar. Quien iba a fallar avisa, y su hueco vuelve a la agenda a tiempo de dárselo a otra persona.
  • Cambios y cancelaciones. «¿Puedo pasarlo al viernes?» se resuelve solo: libera la cita vieja, propone dos horas y confirma la nueva.
  • Señal en los servicios largos. Tú eliges en cuáles (un color, un tratamiento de noventa minutos, un peinado de novia) y cuánto. La cita se confirma cuando la señal llega, por Bizum o tarjeta.
  • Precios y preguntas de siempre. Tarifas, duraciones, horarios, dirección, si hay que venir con el pelo lavado. Con la información que tú le das, ni una línea más.

Es lo mismo que harías tú si tuvieras las manos libres. La diferencia es que pasa a las diez de la noche de un domingo, o a las cinco de la tarde con una clienta en el lavacabezas y otra esperando el secador.

Lo que no hace

  • No aconseja sobre el pelo, la piel ni un tratamiento. Si alguien pregunta si un rubio le va a quedar bien o si puede hacerse un tinte con una alergia, lo pasa a la persona que tú digas.
  • No inventa precios ni duraciones, ni hace descuentos. Contesta con tu tarifa y nada más. Si un servicio no está en ella, lo dice y lo pregunta.
  • No decide en lo delicado. Una queja, una corrección de color o una clienta que quiere a una profesional que está de vacaciones llegan a una persona, con la conversación entera delante.
  • No te sustituye. Cualquier cliente puede escribir «persona» y hablar contigo o con quien tú digas.

Cómo es un día con Conserjía

Abres a las diez con la agenda al día. Lo que entró anoche está apuntado, cada cita con su profesional y su servicio, y las largas con la señal cobrada. La cancelación de las 12:00 no es un hueco muerto: está libre en la agenda desde que la clienta avisó, y el asistente se la ofrece a la primera persona que pregunta por esta mañana.

Durante el día, cada mensaje se contesta sin que nadie suelte las tijeras ni se quite los guantes. Lo que el asistente no sabe resolver no se queda en el aire: te avisa a ti o a quien digas, con la conversación delante, y el cliente sabe que le va a contestar una persona. Por eso los mensajes sin contestar son cero. Por la tarde salen los recordatorios de las citas de mañana, y las respuestas («sí», «¿puedo a las 12?», «al final no puedo») se gestionan solas.

Al cerrar, tienes en una hoja lo que ha pasado: cuántas conversaciones, cuántas citas nuevas, cuántas señales cobradas y cuáles pasaron a una persona y por qué. Una vez al mes lo repasamos contigo con cifras, para ajustar lo que haga falta: una duración mal medida, un servicio que nadie pedía por su nombre, un precio que cambió.

El asistente habla como tu salón, con tus nombres de servicio y tu forma de tratar a la gente. Se presenta como asistente de IA en el primer mensaje, como exige el Reglamento europeo de IA, y siempre ofrece hablar con alguien del equipo. Las conversaciones se alojan en la Unión Europea (el modelo de lenguaje es un encargado en Estados Unidos con cláusulas contractuales tipo, como detalla la política de privacidad) y la cuenta de WhatsApp es tuya, a nombre de tu negocio.

Para quién es

Para peluquerías, barberías, centros de estética, de uñas o de pestañas y cabinas de tratamientos que dan cita por WhatsApp y no tienen a nadie libre para el móvil. Funciona igual con una sola persona que con un equipo, porque cada profesional tiene su agenda y sus servicios.

Lo usamos en casa. Conserjía es una marca de Vera Senses SL, y su estudio de belleza de Madrid atiende así sus reservas por WhatsApp e Instagram desde el verano de 2026.

Si recibes tres o cuatro mensajes al día, no te hace falta: con las respuestas rápidas de WhatsApp Business y el sistema para dar citas por WhatsApp que explicamos en el blog, lo llevas bien a mano. Si son muchos más y se contestan a destiempo, pide la demo. Es una videollamada de 30 minutos, y si traes tres conversaciones reales de tu WhatsApp las vemos sobre tu propia agenda. La puesta en marcha lleva tres semanas.

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Preguntas frecuentes

¿Funciona con la agenda que ya uso en el salón?

Trabaja con la agenda que ya usas. En la demo lo vemos con tu caso concreto y te decimos si se conecta directamente o cómo lo haríamos. Lo que no cambia es la regla de fondo, que la agenda manda y el asistente solo ofrece los huecos que ella tiene libres.

¿Cómo sabe cuánto dura cada servicio y quién lo hace?

Se lo das tú al ponerlo en marcha, con tus servicios, sus duraciones, qué profesional hace cada uno y el margen que quieres entre citas. Con eso solo ofrece huecos donde cabe el servicio entero con esa persona, y no encaja unas mechas en un hueco de media hora.

¿Hay que pedir señal a todo el mundo?

No. Tú decides en qué servicios se pide y cuánto. El asistente manda el enlace de pago en el chat (Bizum o tarjeta) y la cita queda confirmada cuando la señal ha llegado. El resto de citas se confirman sin pagar nada.

¿Qué no hace?

No aconseja sobre el pelo ni la piel de nadie, no inventa precios ni duraciones y no hace descuentos. Un color complicado, una corrección, una alergia o una queja van a la persona que tú digas, con la conversación delante.

Ver una demo con tus casos

La demo es una videollamada de 30 minutos.

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